Caracterización socioeconómica
Demografía
La población andaluza ha experimentado un importante crecimiento en los últimos años hasta situarse en 8.202.221 habitantes, según datos del Padrón a 1 de enero de 2008, lo cual supone un crecimiento cercano al 2 por ciento respecto al año anterior y del 11,75 por ciento en el periodo 2000-2008. Ya a 1 de enero de 2009 la población en Andalucía asciende a 8.285.692 habitantes, un aumento del 1 por ciento respecto al año anterior, aunque todavía no se dispone de datos municipalizados. Atendiendo al desglose por ámbitos subregionales, el Área Metropolitana de Sevilla, con 1.205.239 personas, concentra el mayor número de habitantes de la región. Le siguen Málaga, con 752.006 habitantes, Bahía de Cádiz-Jerez, con 635.152 y Granada, que ya supera los 500.000. En el extremo opuesto se encuentran Vélez-Rubio, Río Nacimiento y Filabres, que con 12.693, 7.601 y 6.312 habitantes, respectivamente, son las zonas menos pobladas de Andalucía.
Este crecimiento poblacional no se ha producido de manera uniforme en la región. Las áreas litorales, especialmente las de Almería, concretamente Níjar, el Poniente y Levante Almeriense, y la Costa del Sol se sitúan a la cabeza en crecimiento de población, con tasas superiores al 40 por ciento en el periodo 2000-2008, mientras que las zonas de interior, principalmente las del norte de Huelva, Jaén y Córdoba, han visto reducida su población. De este modo, Andévalo Occidental, Río Tinto-Nerva-Valverde del Camino, Sierra de Segura y Los Montes son las que mayor pérdida de población han experimentado, con descensos inferiores al -5 por ciento. De igual modo, se observa una expansión de las áreas metropolitanas de las capitales de provincia en detrimento de éstas últimas, hecho especialmente notorio en la ciudad de Cádiz, que ha registrado la mayor reducción de su población en el conjunto andaluz (-9,2 por ciento), frente a los crecimientos de Jerez (11,8 por ciento) o Chiclana de la Frontera (27,25 por ciento). También la ciudad de Granada (-3,1 por ciento) y, en menor medida, Sevilla (-0,13 por ciento), han experimentado descenso en la población. Esto se explica en cierta medida por la ausencia de suelo y los mayores precios de la vivienda en las capitales de provincia.

La distribución de la población en el territorio andaluz resulta muy dispar, existiendo grandes diferencias en cuanto a la densidad media de población de los distintos ámbitos subregionales. La mayor dispersión de la población en áreas rurales limita en gran medida sus posibilidades de desarrollo económico, viéndose acentuado el despoblamiento rural en los municipios de pequeño tamaño. Así, encontramos zonas como las Áreas Metropolitanas de Málaga y Sevilla que superan los 600 habitantes/km2, mientras que otras, como Filabres, Andévalo Occidental y Huéscar ni siquiera llegan a 10 habitantes/km2. Huelva es la provincia que mayor número de municipios de baja densidad de población engloba, casi un 52 por ciento de los mismos tiene menos de 20 habitantes/km2, mientras que en Sevilla en torno a un 22 por ciento de sus municipios tiene más de 300 habitantes/km2.
La población extranjera alcanzó las 623.279 personas en Andalucía en el año 2008, concentrándose el 61,3 por ciento en las provincias de Almería y Málaga. Además, estas provincias son las que presentan una mayor proporción de habitantes con nacionalidad extranjera sobre el total de su población, con un 19,7 por ciento y un 16 por ciento, respectivamente, superando de forma considerable el promedio regional y nacional, en tanto que Córdoba y Jaén (ambas con alrededor de un 2,8 por ciento) son las que albergan un menor número de extranjeros. Por otra parte, las mayores concentraciones se producen en las zonas costeras, arrojando la Costa del Sol la cifra más elevada de extranjeros, si bien es la costa almeriense donde se localiza una proporción más elevada, destacando el caso de Níjar, donde el 34,4 por ciento de su población residente es extranjera. El porcentaje de extranjeros va disminuyendo a medida que avanzamos hacia el interior de la región, hasta llegar a zonas donde apenas suponen el 1,6 por ciento de la población, como Sierra Mágina.
Los índices de envejecimiento (relación entre la población mayor de 65 años y la población menor de 20 años) vienen a confirmar que Níjar y el Poniente almeriense son los ámbitos subregionales con una población más joven, con los índices más bajos de la región (por debajo de un 0,5), coincidiendo con zonas de gran dinamismo demográfico. En cambio, en las áreas de interior, como Alpujarras, Andévalo Occidental, Huéscar, Pozoblanco-Peñarroya y Río Nacimiento, por ejemplo, dicho índice es superior a 1, destacando una vez más la zona de Filabres, donde alcanza el 2,6, ya que los mayores de 65 años suponen un 30 por ciento de su población. Por provincias, se observa que Almería, Cádiz y Sevilla permanecen ligeramente por debajo de la media andaluza (0,7), mientras que Córdoba y Jaén la superan, permaneciendo el resto en torno a la misma. En general, se observa que las zonas con mayor índice de envejecimiento presentan de Segura, donde lógicamente índices de dependencia superiores al 70 por ciento, destacando Huéscar y Sierra superan el 80 por ciento. En consonancia con lo anterior, el Poniente almeriense y Níjar, con índices algo por debajo del 50 por ciento, se posicionan como las zonas con un menor índice de dependencia, lo que evidencia una mayor disponibilidad de mano de obra en estas zonas.
Estrechamente relacionado con la evolución de la población se encuentran las tasas brutas de natalidad y mortalidad. La tasa bruta de natalidad se sitúa en torno a los 12 nacidos vivos por cada 1.000 habitantes de media andaluza en 2007, último año para el cual se dispone de información. Por ámbitos subregionales, el Poniente almeriense y Níjar registran las tasas más elevadas (15,2 y 13,9 por mil, respectivamente), acorde con el crecimiento poblacional experimentado en dichas zonas, quedando en el otro extremo las zonas de Andévalo Occidental (7 por mil) y Filabres (3,6 por mil). Ocurre lo contrario en el caso de la tasa bruta de mortalidad, donde son estas dos últimas comarcas las que registran las tasas más elevadas (14,2 por mil y 14,3 por mil, respectivamente).
Por último, se ha elaborado un indicador sintético de demografía siguiendo el procedimiento propuesto por Pena Trapero, J.B. (1977), con objeto de valorar la situación de cada municipio en relación a la estructura poblacional y evolución demográfica, considerando variables como la tasa de natalidad, el índice de envejecimiento, el índice de dependencia, el crecimiento vegetativo, el saldo migratorio o la edad media de maternidad. En base a este indicador, se observa que las zonas con mayor dinamismo demográfico se encuentran en las Áreas Metropolitanas de Sevilla, Almería, Granada y Huelva, junto a la Costa del Sol y el Poniente almeriense. Cabe subrayar que las otras cuatro capitales de provincia y sus entornos se sitúan también dentro de los 28 ámbitos subregionales que presentan un índice superior al promedio regional. En torno a la media andaluza, aunque ligeramente por encima, se sitúan las zonas de Montoro, Níjar, Campiña Sur, Costa Oriental Malagueña y Arcos-Villamartín. En el lado opuesto, en la zona norte limítrofe entre Granada y Almería se sitúan las zonas con menor índice demográfico de Andalucía, concretamente en Filabres, Río Nacimiento y Vélez Rubio y Huéscar, lo que sin duda puede explicarse en cierta medida por la dificultad para acceder a dichas zonas donde predomina la sierra, así como en Alhama de Granada, Sierra de Segura, Andévalo Occidental y Guadix-Baza.
Actividad, renta y bienestar
La Renta Bruta Disponible (RBD) per cápita en Andalucía ha experimentado un significativo aumento en 2006, siguiendo la tendencia de años anteriores. Las zonas más pobladas son las que presentan, a su vez, una renta bruta disponible per cápita más elevada. Así, casi un 70 por ciento de la población andaluza se concentra en trece ámbitos subregionales (capitales de provincia, Costa del Sol, Subbético, Noroeste de Jaén, Bahía de Algeciras y Poniente almeriense), con más de 200.000 habitantes cada uno de ellos, que asimismo acaparan más de las tres cuartas partes de la Renta Bruta Disponible en Andalucía. Estas cifras reflejan las importantes diferencias territoriales existentes aún, tanto en lo referente a la distribución poblacional como a la renta en el conjunto de nuestra Comunidad Autónoma.
Tan sólo las Áreas Metropolitanas de las 8 capitales de provincias andaluzas y el Levante almeriense superan los 12.000 euros de renta por persona (nivel 5), por encima de la renta bruta disponible per cápita regional (en torno a los 11.250 euros). La Costa del Sol y la Bahía de Algeciras se sitúan en torno a la media andaluza. El relativo menor nivel de la renta bruta disponible per cápita de la Costa del Sol, en esta ocasión, puede explicarse por el fuerte aumento de la población que ha experimentado esta zona en los últimos años. Por el contrario, Los Montes es el único ámbito cuya renta per cápita no llega a superar los 5.500 euros anuales, destacando también por sus bajos niveles de renta las zonas de Huéscar, Sierra Norte de Sevilla, Vega del Guadalquivir, Filabres, Condado de Jaén, Alhama de Granada, Loja-Huétor Tajar, Guadix-Baza, Álora, Arcos-Villamartín, Campiña Sur, Alpujarras, Níjar, Andévalo Occidental, Bajo Guadalquivir, Costa de Trafalgar y Sierra de Segura, con valores que oscilan entre los 6.000 y 7.500 euros por habitante.
Si atendemos al tamaño de los municipios andaluces, son precisamente los de poblaciones mayores de 50.000 habitantes los que siguen teniendo mayores niveles de renta, alcanzando en promedio alrededor de los 13.450 euros per cápita, unos 2.200 euros más que la media andaluza, destacando las rentas obtenidas en las diferentes capitales de provincia, así como en Puerto de Santa María, Algeciras, Marbella, Benalmádena y San Fernando, todos ellos con rentas superiores a los 12.000 euros per cápita. En el extremo opuesto, con menores niveles de renta se sitúan los municipios más pequeños, estimándose una RDB per cápita en torno a los 6.700 euros por habitante en las poblaciones inferiores a los 2.500 habitantes, exceptuando Dúdar, Pinos Genil y Nívar, donde la renta por habitante supera la media andaluza, así como Huétor Santillán, Purchena, Canena, Torres, Berrocal, Fuerte del Rey, Añora, Campillo (El), Campofrío y Bayarque, cuyas rentas superan los 10.000 euros per cápita.
Siguiendo el método de J.B. Pena Trapero, se ha elaborado un Indicador Relativo de Actividad que intenta estimar el nivel de actividad respecto a la población de cada municipio o ámbito subregional. La Costa del Sol es la zona andaluza con mayor nivel de actividad, seguida del Levante almeriense y, en menor medida, por las Áreas Metropolitanas de las capitales de provincia, siendo estos ámbitos subregionales los únicos que presentan un nivel de actividad superior a la media del conjunto de Andalucía. Por otro lado, destacan con los menores niveles de actividad Guadix-Baza, Filabres y Arcos-Villamartín, Medina Sidonia.

Por su parte, el nivel de expansión, que relaciona el crecimiento de la población en lo que va de década y el nivel relativo de actividad económica, nos da una idea del nivel potencial de crecimiento de cada municipio o ámbito subregional. Hay que subrayar que sólo ocho ámbitos subregionales cuentan con un nivel 9 (crecimiento de la población alto y nivel económico alto), como son las zonas costeras de Almería, Bahía de Algeciras, Costa del Sol, Costa Occidental de Huelva, Granada, Levante almeriense, Málaga y el Poniente almeriense, como consecuencia tanto de un mayor dinamismo demográfico en el periodo analizado 2008-2000 en relación a la media andaluza (casi del 10 por ciento), como de elevados niveles de actividad, aunque también se alcanzan valores superiores a la media andaluza en Huelva, Córdoba, Sevilla y Sierra de Segura. En torno al nivel medio de expansión en el conjunto andaluz se sitúan tanto zonas costeras, como la Costa Oriental Malagueña o la Costa de Trafalgar, como áreas de interior, entre las que figuran Alpujarras, Alhama de Granada, Aracena, Condado de Jaén o la Vega del Guadalquivir. Al igual que ocurre en el caso del nivel de actividad, son precisamente las zonas de interior, cuyo crecimiento poblacional es bajo e incluso negativo, donde apreciamos los niveles de expansión menores, como es el caso, entre otros, de Álora, Andévalo Occidental, Arcos-Villamartín, Bajo Guadalquivir, Filabres, Guadix-Baza, Los Montes, Medina Sidonia, Río Tinto-Nerva-Valverde y Sierra Mágina.
Los establecimientos económicos de Andalucía (602.600 en 2008) se concentran principalmente en las provincias de Sevilla y Málaga, con porcentajes alrededor del 22 por ciento en ambos casos, siendo su presencia más escasa o reducida en Huelva (5,5 por ciento). Atendiendo a los distintos ámbitos subregionales, el mayor número de establecimientos se localiza en las Áreas Metropolitanas de Sevilla y Málaga, la Costa del Sol, Granada y Bahía de Cádiz-Jerez, concentrando estas áreas más del 47 por ciento del total y, en menor medida, en Subbético y Córdoba, cuyo número se sitúa entre 25.000 y 30.000 establecimientos. Las cifras más bajas las encontramos en Filabres y Río Nacimiento, donde se registran unos 400 establecimientos o menos en cada una de ellas. El alto porcentaje de establecimientos andaluces que cuenta con menos de 5 trabajadores (88,6 por ciento) pone de manifiesto el elevado peso de la pequeña empresa en el tejido productivo regional, porcentaje que llega a situarse alrededor del 93 por ciento en las zonas de Vélez-Rubio, Cazorla-Villacarrillo, Huéscar, Condado de Jaén y Sierra de Segura.
Los servicios engloban casi el 81,5 por ciento de los establecimientos andaluces, siendo especialmente relevantes en el Área Metropolitana de Sevilla y Bahía de Cádiz-Jerez, ambas zonas con porcentajes en torno al 86,2 por ciento. Los establecimientos industriales han perdido importancia en el periodo 2000-2008, hasta suponer un 7,8 por ciento en 2008 a nivel regional, 1,8 puntos menos que en 2000. Por su parte, los ámbitos de Almería, Granada, Huelva, Málaga y Sevilla, así como en las zonas costeras de Almería, Cádiz, Granada, Huelva y Málaga muestran una importancia relativa menor de la industria que el conjunto de la media andaluza, destacando la escasa proporción de los mismos en la Costa del Sol (3,7 por ciento), en consonancia con la enorme importancia del sector servicios en su actividad económica. La actividad constructora aglutina una proporción algo mayor de establecimientos, suponiendo casi un 11 por ciento del total, situándose por debajo de la media andaluza las Áreas Metropolitanas de Huelva, Málaga, Jaén, Cádiz, Sevilla y Córdoba, así como las zonas de Sierra Segura, Montoro, Río Tinto-Nerva-Valverde del Camino y Bahía de Algeciras, destacando Córdoba, Jaén, Sierra de Segura, Montoro y Río Tinto-Nerva-Valverde del Camino donde el peso de la industria es superior, especialmente en el caso de Montoro, una de las zonas con mayor proporción de establecimientos dedicados a actividades industriales (15,9 por ciento). Conviene subrayar el peso de los establecimientos de la construcción en Filabres (23,1 por ciento) en detrimento de los dedicados a las actividades terciarias.
Otro indicador relevante para analizar la trayectoria de la actividad económica es el número de altas en el Impuesto de Actividades Económicas (IAE), que ha ascendido a 816.709 altas en 2007, registrándose el mayor número de ellas en Sevilla, Málaga, la Costa del Sol, Granada y Bahía de Cádiz-Jerez. El sector servicios recoge la mayoría de estas altas, con un 79 por ciento, y dentro de éste las altas en comercio, restauración y hostelería suponen el 50 por ciento del total de altas en los servicios. En la actividad industrial, más del 50 por ciento de las licencias activas (54.242 altas en Andalucía) se concentran en las Áreas Metropolitanas de Sevilla, Málaga Granada y Córdoba, junto con las zonas de Subbético, Bahía de Algeciras, Noroeste de Jaén y Costa del Sol. Igualmente, la actividad constructora gana importancia en las capitales de provincia y su entorno, especialmente en Sevilla, Málaga y Granada, donde se registra casi el 30 por ciento del total de altas en la construcción andaluza. Asimismo, la actividad muestra un importante dinamismo en las zonas costeras, con un marcado protagonismo de la Costa del Sol y la Bahía de Cádiz-Jerez. Por su parte, la importancia de las actividades terciarias se eleva por encima de la media en los ámbitos de Almería, Cádiz, Córdoba, Huelva, Málaga y Sevilla, así como en la Costa de Trafalgar, la Bahía de Algeciras, la Costa Noroeste, la Costa del Sol, la Costa Tropical Granadina, el Poniente almeriense y la Costa Occidental de Huelva.
Finalmente, y siguiendo el método propuesto por Pena Trapero J.B se ha elaborado un Indicador Sintético de Bienestar para todos los municipios de Andalucía. Este índice se construye a partir de distintos indicadores parciales o sectoriales (dotación económica, demografía y situación sociocultural, equipamientos y medioambiente). Este indicador intenta aproximar el nivel de bienestar en cada área en relación a las diferentes parcelas de bienestar indicadas anteriormente.
En base a las estimaciones realizadas, entre los 15 ámbitos subregionales que alcanzan un mayor nivel de Bienestar, superior a la media andaluza, se sitúan las Áreas Metropolitanas de las capitales de provincia andaluzas, destacando Córdoba como la zona de mayor nivel de bienestar de la región, seguida de Almería y Sevilla. En estas tres áreas urbanas, el nivel de renta per cápita, así como el índice demográfico y sociocultural, de equipamientos y medio ambiente superan la media andaluza, a excepción de este último indicador en la zona de Sevilla, incidiendo así de forma relevante en estos niveles. En las restantes áreas de influencia de las capitales andaluzas se aprecian menores niveles respecto a la media regional en cuanto a la dotación de equipamientos y aspectos socioculturales. Mientras que en el Levante almeriense, la Bahía de Algeciras, la Costa del Sol y el Poniente Almeriense son los aspectos demográficos lo que provoca que estas zonas gocen de mayores niveles de bienestar que la media andaluza, en Río Tinto-Nerva-Valverde del Camino, Noroeste de Jaén o Vélez-Rubio destacan los aspectos socioculturales, equipamientos y medio ambiente con niveles superiores al registrado en el conjunto de Andalucía.
En el extremo opuesto se sitúan otros ámbitos que no llegan a alcanzar el 95 por ciento de la media andaluza en cuanto a niveles de bienestar se refiere, como son la Costa Oriental Malagueña, Los Montes, Guadix-Baza, Níjar, Loja-Huétor Tajar, Alhama de Granada y Huéscar, que registran los niveles de bienestar más bajos de Andalucía. En general, en ellos se observan menores niveles respecto a la media andaluza en todas las parcelas analizadas, a excepción de los aspectos demográficos en la Costa Oriental Malagueña y Níjar y de los socioculturales, equipamientos y medio ambiente en Guadix-Baza.
Sectores productivos
Sector AgrarioLa amplia variedad de aprovechamientos de la tierra en Andalucía refleja la diversidad de su agricultura, caracterizada por la alta participación de las tierras dedicadas al cultivo (45 por ciento), mientras que casi un 30 por ciento de ellas corresponde a terrenos forestales y una décima parte a prados y pastizales. Dentro de las tierras labradas, destaca la presencia en el campo andaluz del olivar (47 por ciento), los cereales, con una cuarta parte de las tierras, los cultivos industriales y los frutales, que representan conjuntamente casi el 20 por ciento.
Atendiendo a la distribución de la tierra en los diferentes ámbitos subregionales, destaca la importancia de las tierras de cultivo en el entorno del Guadalquivir: Las Colonias y la Campiña Alta en Córdoba, Campiña del Norte, Campiña del Sur y La Loma, en Jaén, y la Campiña y Estepa en Sevilla, comarcas donde más del 80 por ciento de sus tierras se dedican al cultivo. En cambio, los terrenos forestales adquieren mayor relevancia en las comarcas de Andévalo Oriental y Occidental, La Sierra, la Costa y el Condado Litoral onubenses, El Campo de Gibraltar, La Janda y la Sierra de Cádiz, los Pedroches y la Sierra en Córdoba, Sierra Morena y Sierra de Segura en Jaén, la Serranía de Ronda en Málaga, Sierra Norte en Sevilla, y en Río Nacimiento y Alto Andarax, en Almería. La participación de los prados y pastizales es más residual, destacando en Valle Lecrín (Granada), Sierra de Segura y la Sierra Norte de Sevilla, con pesos algo superiores al 20 por ciento.
En cuanto a las hectáreas dedicadas a cultivos herbáceos, se observa que la Campiña sevillana, la Campiña de Cádiz y la Campiña Baja de Córdoba concentran en torno al 45 por ciento de hectáreas dedicadas a cultivos herbáceos en Andalucía, destacando que la primera dedica más de 330.000 hectáreas al cultivo de herbáceos. Del total de este tipo de cultivos en Andalucía, casi un 57 por ciento corresponden a cereales para grano, alcanzando una mayor importancia en las zonas de Los Vélez, Los Pedroches, Baza, Huéscar y Sierra de Segura, donde su peso supera el 85 por ciento. Los cultivos industriales (23,6 por ciento del total de herbáceos en Andalucía) se cultivan especialmente en los ámbitos subregionales sevillanos, destacando el porcentaje más elevado en La Vega (42,8 por ciento), aunque también adquieren cierta relevancia en Condado Campiña (Huelva) y en Sierra Morena, donde superan el 40 por ciento. El peso de las hortalizas, que alcanza el 8,5 por ciento a nivel regional, resulta especialmente significativo en Campo Dalías, Campo Níjar y Bajo Andarax y Bajo Almanzora, donde su peso supera prácticamente el 90 por ciento. El resto de cultivos tienen una importancia más residual, destacando la proporción de tubérculos en la comarca de Vélez-Málaga (31,5 por ciento), o en las Alpujarras, con una participación del 24 por ciento, y los cultivos forrajeros en La Sierra de Huelva (70,8 por ciento), Andévalo Oriental y Sierra Norte, con porcentajes también superiores al 45 por ciento.
Respecto a las hectáreas dedicadas a cultivos leñosos, más del 80 por ciento del total andaluz corresponden al olivar, porcentaje que se eleva por encima del 90 por ciento en todas las zonas de Córdoba y Jaén, así como en la Sierra de Cádiz, La Sierra de Huelva, Norte o Antequera en Málaga, y La Sierra Norte, La Sierra Sur y Estepa en Sevilla. Los frutales no cítricos representan los cultivos mayoritarios en Los Vélez, Alto Almanzora y Campo Dalías, con pesos superiores al 80 por ciento. Los cítricos, por su parte, ganan peso en el Andévalo Oriental y Occidental, La Costa onubense, Campo Níjar y Bajo Andarax, La Vega sevillana y, sobre todo, en el Campo de Gibraltar, donde suponen el 91 por ciento de sus cultivos. El viñedo, con una importancia algo menor a nivel regional, adquiere gran relevancia en la Costa Noroeste y la Campiña de Cádiz y, en bastante menor medida, en el Condado Campiña y Condado Litoral de Huelva, La Janda en Cádiz y el Alto Andarax en Almería.
Sector industrialPara analizar la actividad industrial en Andalucía, uno de los indicadores que puede utilizarse es el consumo de energía eléctrica industrial. El consumo en el sector manufacturero andaluz supone una cuarta parte del total de consumo de energía eléctrica, participación que se eleva por encima del 50 por ciento en los ámbitos subregionales de Bahía de Algeciras, Huelva y Almanzora, destacando el primero donde el sector industrial consume el 70 por ciento de la energía eléctrica de la zona, lo que da idea de la importancia del sector en este ámbito. Las áreas de Aracena, Levante almeriense, Subbético, Noroeste de Jaén, Río Tinto-Nerva-Valverde del Camino, Sevilla, Condado-Aljarafe y Montoro presentan también porcentajes superiores a la media andaluza (24,1 por ciento). Asimismo, son las zonas más industrializadas de Andalucía las que consumen más electricidad, concretamente la Bahía de Algeciras, Sevilla y Huelva concentran en su conjunto el 57 por ciento del consumo andaluz de energía eléctrica industrial, aunque destaca el consumo registrado en la Bahía de Algeciras, superior a los 2 millones de MW/hora.
Sector construcciónEl freno generalizado de la actividad constructora se ha hecho notar rápidamente en los indicadores del sector, que han sufrido un considerable deterioro desde que estallara la burbuja inmobiliaria. Por este motivo quizás en el año 2008, las viviendas protegidas destinadas a la venta y alquiler adquieren una mayor relevancia en las capitales de provincia y sus entornos, que concentran el 58,4 por ciento de estas ventas y alquileres en la región, destacando los ámbitos de Sevilla y Granda, donde suponen el 16,7 y el 12 por ciento del total, respectivamente. No obstante, el Poniente almeriense, Noroeste de Jaén, Bahía de Algeciras, Bajo Guadalquivir, Almanzora y la Costa del Sol también presentan una significativa participación, que oscila entre el 8,4 por ciento de la primera y el 2,1 por ciento de la última. En cambio, estas actuaciones han sido bastante inferiores en Filabres, Álora, la Costa de Trafalgar, Río Nacimiento y Los Montes, que apenas suman un 0,1 por ciento de las actuaciones de la región.
Al igual que en el caso anterior, las actuaciones de rehabilitación del patrimonio urbanístico en 2008 han tenido especial relevancia en las Áreas Metropolitanas de las capitales de provincia, destacando en esta ocasión Córdoba y Sevilla, con una participación cercana al 10 por ciento en ambos casos del total regional. Otras zonas con una participación también relevante son el Noroeste de Jaén y Bahía de Algeciras, que realizan un 8,8 y 5,7 por ciento, respectivamente, de las rehabilitaciones llevadas a cabo en la región andaluza. Por su parte, los ámbitos de Subbético, Condado-Aljarafe, Ronda-Ubrique y Almanzora concentran, en su conjunto, casi el 10 por ciento de éstas. En cuanto a la urbanización del suelo para vivienda protegida, se han llevado a cabo actuaciones en 14 ámbitos subregionales, entre ellos podemos destacar Subbético, Condado-Aljarafe, Poniente almeriense, Almería y Campiña Sur, con más de 100 actuaciones en cada uno, llegando incluso a superar las 500 en el primer caso.
El actual Plan Concertado de Vivienda y Suelo 2008-2012, al igual que el anterior plan 2003-2007, persigue facilitar el acceso a la vivienda a los sectores de población que se hayan visto desplazados del mercado libre debido al fuerte aumento de los precios, de tal forma que el esfuerzo económico que tengan que realizar estas personas no supere un tercio de sus ingresos anuales para el acceso a la propiedad y un 25 por ciento de los ingresos para el caso del alquiler. Entre sus objetivos se encuentra hacer posible la construcción de las 300.000 viviendas protegidas que se recogen en el periodo de vigencia del Pacto Andaluz por la Vivienda 2008-2017, suscrito en diciembre de 2007 por la Junta de Andalucía con empresarios y agentes sociales. Este Plan establece tres líneas de actuación principales: el acceso a la vivienda de los ciudadanos con residencia Administrativa en Andalucía, ya sea en régimen de propiedad o alquiler, la rehabilitación del parque residencial existente y el fomento de la disponibilidad del suelo urbanizado con destino a la construcción de viviendas protegidas.
Sector serviciosEl sector servicios contribuye de forma relevante a la generación de riqueza y la creación de empleo, configurándose como un sector estratégico en el desarrollo económico de Andalucía. Dada la especial incidencia que las actividades ligadas al subsector turístico ostentan en la actividad económica andaluza, conviene analizar la distribución de los establecimientos hoteleros en el espacio regional. En este sentido, se observa que los establecimientos hoteleros se concentran en mayor medida en las Áreas Metropolitanas de Granada, Málaga y Sevilla, y en las zonas costeras de Málaga y Cádiz, destacando la Costa del Sol con 252 establecimientos. Del mismo modo, se oferta un mayor número de plazas hoteleras en la Costa del Sol, el Área Metropolitana de Málaga y Sevilla, así como en Bahía de Cádiz-Jerez, Granada, el Poniente almeriense y la Costa Occidental de Huelva, zonas que concentran casi el 64 por ciento del total de plazas hoteleras en Andalucía.
Las plazas en establecimiento de categoría superior se encuentran principalmente en Costa del Sol, con 30.280 plazas, Málaga, Bahía de Cádiz-Jerez, Sevilla, Poniente almeriense y Costa Occidental Huelva, con más de 10.000 plazas en cada caso, concentrando estas zonas las dos terceras partes de este tipo de oferta en Andalucía. Respecto a la oferta de cada zona, destacan la Costa Occidental de Huelva, el Poniente almeriense, Bahía de Cádiz-Jerez, Almería, el Levante almeriense y la Costa del Sol, donde suponen más del 60 por ciento de las plazas en los establecimientos hoteleros de cada zona, porcentaje que se eleva hasta el 88,5 por ciento en el caso de la Costa Occidental de Huelva. Por su parte, las plazas en establecimientos de categoría baja adquieren más relevancia en las zonas de interior, donde llegan a suponer incluso el 100 por cien de la oferta hotelera en zonas como Andévalo Occidental, Bajo Guadalquivir, Condado de Jaén, Los Montes, Filabres, Río Nacimiento y Valle de Lecrín.
En cambio, las plazas en establecimientos rurales presentan una oferta menos concentrada, ganando importancia en las zonas de interior. Así, el ámbito de Subbético, con 532 plazas (alrededor del 9 por ciento del total regional), seguida de Aracena, Pozoblanco-Peñarroya, Ronda-Ubrique, Sierra de Segura, Cazorla Villacarrillo, Sierra Norte de Sevilla, Arcos-Villamartín y la Costa Oriental Malagueña, concentran en su conjunto algo más del 50 por ciento del total de plazas ofertadas en establecimientos rurales de Andalucía.
Otra actividad relevante dentro del sector servicios la constituye, sin duda, el subsector transporte, a juzgar por los datos de la matriculación de vehículos en Andalucía, indicador bastante elocuente de la difícil situación que la economía está viviendo y del debilitamiento de la demanda interna, que ha experimentado un notable retroceso en 2008, cercano al -32 por ciento, contabilizándose un total de 258.072 vehículos. Considerando los distintos ámbitos subregionales, únicamente la Costa Oriental Malagueña ha registrado un aumento de la matriculación de vehículos respecto a 2007 (3,8 por ciento), siendo la tercera zona en importancia por número de matriculaciones tras las Áreas Metropolitanas de Sevilla y Málaga, destacando, por el contrario, las zonas de Almanzora, Níjar, Medina Sidonia, Álora y Écija, con caídas superiores o en torno al -45 por ciento. Si se pondera el número de matriculaciones de vehículos por la población en cada zona, resulta curioso la mayor concentración en la mitad oriental de Andalucía, destacando con más vehículos por habitante las comarcas de la Costa Oriental Malagueña, las Áreas Metropolitanas de Sevilla, Granada, Huelva, Almería, Málaga, Cádiz y Córdoba, así como Bahía de Algeciras y la Costa del Sol, todas ellas con un número mayor de vehículos por habitante que el promedio regional.
El análisis de las entidades financieras resulta también de gran importancia para definir el comportamiento del sector privado en una economía y, en general, poder extraer conclusiones de la situación económica, aportándonos a su vez una aproximación de la capacidad de ahorro y financiación de los distintos ámbitos subregionales andaluces. Los Bancos, Cajas de Ahorro y Cooperativas de Crédito y Cajas Rurales en Andalucía contaban con un total de 7.010 oficinas en 2008, de las cuales un 41,5 por ciento se concentran en las provincias de Sevilla y Málaga, lo cual pone de manifiesto la mayor relevancia de la actividad económica y financiera en estas provincias. Concretamente, el Área Metropolitana de Sevilla es el ámbito que presenta un mayor número de oficinas, con algo más del 15 por ciento del total andaluz, seguida por el Área de Málaga (9 por ciento), Granada, Costa del Sol y Bahía de Cádiz-Jerez, con el 7,1 por ciento y alrededor del 6 por ciento en los dos últimos casos, respectivamente, teniendo en cuenta los mayores niveles de población así como de actividad en estas zonas. Otras áreas con un número de oficinas considerable son los Ámbitos Metropolitanos de Córdoba, Almería, Granada y Jaén, Subbético, el Poniente almeriense y el Noroeste de Jaén, oscilando entre las 304 oficinas de Córdoba y las 190 de Jaén.
Distinguiendo por tipos de entidad, se constata la mayor implantación de las Cajas de Ahorro en el tejido financiero regional, representando el 55,4 por ciento de las oficinas de entidades financieras en Andalucía, seguidas por los Bancos con un 28,2 por ciento, aunque las Cooperativas de Crédito y Cajas Rurales cobran especial relevancia en provincias como Almería Jaén y Granada, donde llegan a superar el número de oficinas de Bancos. Desde una perspectiva geográfica, conviene destacar el mayor peso que alcanzan las Cajas en el total de oficinas en Andévalo Occidental, Ronda-Ubrique y Alpujarras, por encima del 70 por ciento, aunque también resultan destacables en Arcos-Villamartín y Medina Sidonia, con porcentajes superior o en torno al 65 por ciento, respectivamente. En Almería, Costa Oriental Malagueña, Río Nacimiento, Costa del Sol, Vélez-Rubio, Almanzora y Río Tinto-Nerva-Valverde del Camino su importancia relativa se reduce, quedando por debajo del 50 por ciento. Por el contrario, destaca el liderazgo de los Bancos en la Costa del Sol y Río Tinto-Nerva-Valverde, que se caracterizan por ser las únicas áreas de toda la región donde el porcentaje de oficinas bancarias es superior o similar al de las Cajas de Ahorro.
Por su parte, las Cooperativas de Crédito y Cajas Rurales cobran importancia en Filabres, Los Montes y Río Nacimiento, donde representan más del 40 por ciento del total de oficinas en dichas zonas, aunque también es significativa su presencia en comarcas como Alhama de Granada, Almanzora, Sierra Mágina, Álora o Sierra Norte de Sevilla, con porcentajes que varían entre el 30 y el 40 por ciento. Su importancia disminuye considerablemente en el Área Metropolitana de Sevilla y en las zonas costeras.
Por último, y atendiendo al nivel de ingresos fiscales por habitante, se observa que la Costa del Sol, Ronda-Ubrique y Bahía de Algeciras presentan los ingresos fiscales más elevados, destacando la cuantía de ingresos en el primer caso, (1.381,6 euros/habitante). A continuación, se sitúan áreas como el Poniente almeriense, Málaga, Costa Noroeste, Córdoba, Bahía de Cádiz-Jerez y Condado-Aljarafe, con niveles de ingresos fiscales que superan también los 500 euros por habitante. De igual modo, la Costa Oriental Malagueña, Andévalo Occidental, Costa Tropical Granadina, Costa Occidental de Huelva, Bajo Guadalquivir, Alhama de Granada y las Áreas Metropolitanas de Sevilla, Huelva y Jaén registran ingresos superiores a la media andaluza (414,7 euros/habitante), mientras que sólo las Áreas Metropolitanas de Almería y Granada cuentan con niveles ligeramente por debajo del promedio regional. En el lado contrario, se encuentran Álora, Arcos-Villamartín, Vélez-Rubio, Sierra de Segura, Los Montes, Fillabres, con ingresos fiscales muy bajos, inferiores a 150 euros por habitante.
Mercado de trabajo
El mercado de trabajo andaluz se muestra en general muy sensible a las fluctuaciones económicas, siendo una de las Comunidades Autónomas donde más cae la ocupación y mayor desempleo se registra en las épocas de menor dinamismo económico. La desaceleración económica que comenzara en los últimos meses de 2007, y el consiguiente deterioro del mercado laboral, ha tenido una mayor incidencia en el conjunto andaluz, y según datos de la Encuesta de Población Activa del INE, Andalucía se sitúa en 2008 entre las regiones que han experimentado los mayores descensos en el número de ocupados (-2,2 por ciento), después de Canarias, y los mayores incrementos del paro, con un aumento superior al 40 por ciento. Asimismo, ha registrado la tasa de paro más elevada de toda España (17,8 por ciento en el promedio del año), y es la tercera comunidad que muestra una mayor disparidad por sexo en la tasa de paro, con algo más de seis puntos porcentuales de diferencia, alcanzando la tasa de paro femenina el 21,5 por ciento.
A fin de comprobar cuál ha sido el comportamiento reciente del mercado laboral en los distintos ámbitos subregionales de Andalucía nos centramos en las cifras de paro registrado en Andalucía del Servicio Público de Empleo Estatal (indicador disponible a nivel municipal). El paro alcanzó en diciembre de 2008 las 719.378 personas, lo que supone un aumento superior al 40 por ciento respecto a la misma fecha del año anterior. Las cifras de paro se encuentran estrechamente relacionadas lógicamente con la distribución de la población, de tal forma que en las zonas costeras, donde la población se concentra en mayor medida, su incidencia suele ser algo superior. Así, los ámbitos subregionales que han registrado un crecimiento más elevado en la cifra de parados son precisamente el Poniente almeriense, Níjar, Levante almeriense, Bajo Guadalquivir y Valle-Lecrín, con incrementos por encima del 60 por ciento, aunque destacan también los aumentos registrados en áreas como la Costa Tropical Granadina, Almanzora, Medina Sidonia, la Costa del Sol y Surco Intrabético, donde se producen crecimientos superiores al 55 por ciento. Por el contrario, las tasas de crecimiento más bajas se han registrado en Cazorla-Villacarrillo, Condado de Jaén, Sierra de Segura, Río Tinto-Nerva-Valverde del Camino y Sierra Mágina, con aumentos inferiores al 15 por ciento en todas ellas, no dejando por ello de ser significativos.
Por su parte, la tasa de paro, estimada como la proporción de paro registrado sobre la población comprendida entre 16 y 65 años, se situó casi en el 13 por ciento de media andaluza en 2008. En concreto, las zonas interiores de Jaén, Sierra de Segura, Cazorla-Villacarrillo, Sierra Mágina y Condado de Jaén, donde la proporción de parados sobre activos supone incluso menos de la mitad de la tasa de paro en el promedio regional, junto con Los Montes y los ámbitos subregionales almerienses de Filabres, Río Nacimiento, Vélez Rubio, Níjar y Almanzora son las que presentan las tasas de paro más bajas. En la mayoría de las capitales de provincias andaluzas y sus áreas de influencia, concretamente en 5 de ellas (Málaga, Sevilla, Almería, Granada y Huelva), su tasa de paro se sitúa en torno a la media andaluza, mientras que Cádiz y Córdoba se encuentran entre los 12 ámbitos subregionales cuya tasa de paro supera el promedio regional, siendo Jaén la única Área Metropolitana con una tasa de paro inferior a la media regional, en unos cuatro puntos porcentuales.
Por sectores de actividad, los servicios concentran el mayor número de parados, con algo más de un 50 por ciento del total regional, poniendo de manifiesto la creciente terciarización de la economía andaluza. Este porcentaje se eleva por encima del 60 por ciento en la Costa del Sol, dada la importancia que cobran en esta zona las actividades turísticas, de hostelería y restauración, siendo algo menor esta participación en Sevilla, Málaga, Granada, Córdoba y Almería, donde se mantiene por encima del 55 por ciento. El paro agrícola, aunque apenas representa un 6,5 por ciento del total en el conjunto regional, llega a situarse en torno al 30 por ciento en el Condado de Jaén y supera el 20 por ciento en zonas como Costa Occidental Huelva, Los Montes, Alhama de Granada y Andévalo occidental, poniendo de manifiesto la importante dispersión del paro en el sector según el ámbito de que se trate.
Situación similar se observa en el paro industrial, donde encontramos tanto zonas donde el peso del sector supone el 20 por ciento del paro total, como Subbético, Sierra Mágina, Ronda-Ubrique, Almanzora y Écija, como zonas en las que apenas supone el 4 por ciento del total, como la Costa Tropical Granadina, la Costa del Sol y el Poniente Almeriense. En cuanto al paro registrado en la construcción, tan sólo destacar que se concentra en mayor medida en zonas donde la actividad constructora cobra mayor relevancia, como Sevilla, Málaga y Bahía de Cádiz-Jerez, donde se superan los 12.000 parados, aunque en relación al paro total destacan las áreas de Álora, Arcos-Villamartín, Medina Sidonia, Valle Lecrín, Bajo Guadalquivir, Costa Tropical Granadina y Costa Oriental Malagueña, donde supone más del 30 por ciento.
Conviene hacer una breve referencia al paro femenino, colectivo que acusa en mayor medida el aumento del paro y que en 2008 supone la mitad de la población parada en Andalucía. De este modo, en zonas como Noroeste de Jaén y Pozoblanco-Peñarroya, la población parada femenina representa más del 60 por ciento del paro en la zona. Los porcentajes más bajos se registran en Río Nacimiento y Filabres, aunque se observa que la proporción de mujeres paradas ha disminuido en muchos ámbitos subregionales, debido a la especial incidencia de la crisis en el sector de la construcción, donde predomina el colectivo masculino. El paro juvenil, otro de los colectivos más afectados, ha alcanzado a 89.341 jóvenes, observándose, en general, un peso en torno a la media en la mayor parte de los ámbitos subregionales, destacando quizás Loja-Huétor Tajar, Campiña Sur, Surco Intrabético y Bajo Guadalquivir, donde el paro juvenil representa en torno o más del 16 por ciento. Por el contrario, los porcentajes más bajos se registran tanto en zonas de mayor dinamismo económico, como la Costa del Sol, Málaga y Sevilla, como en zonas de interior, como Huéscar, Río Nacimiento, Ronda-Ubrique, Filabres o Vélez-Rubio.



